Sintomatología

El síndrome distónico no aparece repentinamente, en realidad nos encontramos con un fenómeno similar al iceberg, la cúspide del problema a surgido a la superficie toda su fuerza después de un largo periodo de gestación por debajo del nivel de nuestra conciencia, es decir , desapercibidamente.

Habitualmente los músicos incurren en una equivocación al relatarme que repentinamente comenzaron a experimentar esto o aquello que les impedía poder tocar el instrumento como solían y es lógico dada la con confusión en que se hallan inmersos. Lo cierto es que toda respuesta mental o comportamiento es el resultado de la valoración cotidiana que hacemos de determinados hechos, en el caso que nos ocupa, la que hacemos del resultado de nuestra práctica con el instrumento. Ese juicio que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida, se almacena en nuestra subconsciencia y será lo que determinará de modo automático nuestras reacciones. Contra esa reacción automática desencadenada no se puede hacer nada utilizando como resorte la voluntad salvo entrar en el dominio del juicio y modificarlo.

La masa congelada del iceberg que se halla debajo de la superficie del agua es mucho mayor que la que se muestra en el nivel superior. Están conectadas una a la otra formando un todo aunque a simple vista solo parezca que existe la porción superior. La consciencia y la subconsciencia, al igual que la masa visible y no visible del iceberg no puede existir separadamente y sería un error no estudiarlas como conjunto para comprender esa parte básica de nuestro psiquismo, de ignorar lo anterior, nos circunscribiríamos a un aspecto parcial y tremendamente limitado que arrojaría conclusiones desacertadas.

pentagrama

Así pues, nuestro comportamiento emocional, o lo que es lo mismo, nuestra valoración emocional sobre nuestro trabajo condiciona definitivamente nuestro progreso, y del mismo modo que una emoción es capaz de crear cambios químicos en nuestro organismo, desde palidecer o enrojecer de vergüenza hasta un ataque al corazón, también existen otro tipo de emociones que debidamente asociadas no molestaran a nuestra actividad muscular.

Por lo tanto, el síntoma es simplemente un síntoma, no es el trastorno, es lo que revela un conflicto interno que es el responsable del mismo, así que nuestra actividad muscular no se rebela contra nuestra voluntad.

DISTONIA FOCAL – PROF. JOAQUÍN FABRA


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