A la hora de determinar como afecta la distonia focal a cualquier músico, resulta complicado establecer unos parámetros comunes. Lo que sí es adecuado es afrontar el tratamiento siguiendo los siguientes consejos.

Enfermedades en músicos, el tratamiento de la distonía focal

El primer objetivo del tratamiento es detectar qué produce el problema y por qué el cerebro actúa de manera desajustada. La tensión que tiene cualquier persona antes de tocar en público puede ser positiva por la responsabilidad que siente, pero no puede marcar su vida artística.

La apuesta por tratamientos que permitan recuperar la normalidad sin el uso de agentes externos siempre es positiva. Es durante este proceso cuando el paciente debe amoldarse lo mejor posible a los requerimientos del especialista. Entendemos que resulta complicado afrontar una enfermedad para la que no existe una cura determinada, pero solo con serenidad mental es posible terminar venciendo y conservando la vida
profesional.

Es decir, no solo el facultativo ha de ser el responsable de la curación. También el músico ha de poner de su parte para entender cuál es el objetivo, por qué se le están aplicando esas terapias y cómo puede evolucionar al amoldarse a los requerimientos que se le exijan.

Debemos subrayar la inconveniencia de usar sustancias que relajan el sistema nervioso para evitar la tensión que provoca la distonía focal. Una relajación excesiva puede provocar la falta de tensión, pero también que el músico se sienta más inseguro al ignorar si sus extremidades responderán correctamente a lo que le exige el instrumento en cuestión.

Preferimos trabajar a nivel mental y físico llevando a cabo otro tipo de estrategias que ofrecen efectos más recomendables. Equilibrando la mente y el cuerpo es mucho más sencillo olvidarse de los síntomas de esta dolencia. Esperamos haber aclarado como afecta la distonía focal a los músicos y cómo superarla de forma más sencilla.