En Mayo del 2017, empiezo a experimentar una tensión muy evidente en la zona mandibular, me veo realizando gestos continuamente que con anterioridad no hacía, movimiento anormales de la lengua, etc.. Hechos que desembocan en espasmos mandibulares y lengua descontrolada en el inicio del habla y en los momentos de la ingesta de alimentos. Esta es mi experiencia personal con la distonía oromandibular.

Distonía Oromandibular : Una Mirada Cercana

Esta tensión comienza en el mes anteriormente citado, pero sé perfectamente que mi estado de ánimo no es el adecuado desde meses atrás (incluso años). La combinación de trabajo y estudios y otros aspectos de la vida cotidiana, van fabricando en mi persona un negativismo aterrador en cada faceta. En cada instante y hechos de mi vida día a día, sufro fatiga, irritación, e incluido miedo a hacer cualquier tipo de actividad: deporte, tocar el instrumento, cantar, conocer a gente, etc..

Distonía Oromandibular

Incluso comer o hablar se convierte en toda una “odisea”, que al final se va aferrando a mi vida y lo voy salvando como “buenamente” puedo o “de la forma que puedo” y a cualquier precio, es decir, haciéndome un daño terrible en la comisura interior y exterior de los labios, partiéndome pequeños trozos de dientes, roce continuo de los dientes con las paredes interiores de la boca, y así, un largo etc. Todo ello intentando de algún modo detener los espasmos tremendos de mi mandibula. En definitiva, me sentía un auténtico miserable. Además, cuando comienzo a hablar, se automatiza en mi como algo de forma “natural”, automático y de forma continua, que la mandíbula inferior se superponga a la superior, con los dolores intensos físicos que esto conlleva.

Mi vida por tanto, ya no es la que era. El nivel de angustia y de ansiedad formaba parte de mi vida en cada acción, castigándome y humillándome por todo lo que era y hacía, y sintiéndome una calamidad más o menos durante las 12 horas que podemos estar despiertos. Mi vida por tanto, ya no es la que era. El nivel de angustia y de ansiedad formaba parte de mi vida en cada acción, castigándome y humillándome por todo lo que era y hacía, y sintiéndome una calamidad más o menos durante las 12 horas que podemos estar despiertos.  Esto no podía seguir así y es por ello por lo que decido acudir al Prof. Joaquín Fabra.

Una Nueva Vida : La Superación Personal

Actualmente, a día 21 de Marzo de 2018, todo lo citado anteriormente ha cambiado (y mucho). Mi estado actual de ansiedad y frustración que me estaba hundiendo durante estos años es prácticamente nulo. El movimiento del habla, de la sonrisa, el gesto físico, etc., ha vuelto a su normalidad. La distonía oromandibular se ha reducido drásticamente.

Siguen existiendo algunos momentos esporádicos, sobre todo a última hora del día, en los que la tensión intenta aparecer, momentos en los cuales trato de restándole toda credibilidad, y de forma muy consciente y persistente hago que cada momento sea una oportunidad para no alterarme de forma negativa y que mi estado de ánimo sea tranquilo, positivo, sintiéndome así una persona mucho más libre.

La distonía oromandibular

 

El trabajo ha sido muy duro (y sé que deberé seguir  siendo muy disciplinado, muy consciente y constante en el trabajo hasta dejar todo zanjado definitivamente, pero gracias a Dios y a lo que he puesto de mi parte,no ha habido ningún retroceso desde el comienzo de la terapia, y mi vida emocional cambiado radicalmente. Como dije anteriormente que algún pequeño aspecto que corregir todavía, pero mi día a día ha vuelto a la práctica normalidad, sintiéndome una persona segura, más libre, optimista, alegre y ambiciosa de lo que incluso era anteriormente al hecho de aparecer este problema de la distonía oromandibular.

 

Por : Cristian Ruiz