La distonía oromandibular es un trastorno poco común que causa contracciones musculares tónicas incontrolables en el rostro, en la mandíbula y en la lengua. Debemos saber que dichas contracciones pueden ocurrir durante la apertura o el cierre de la mandíbula, sumando además los movimientos de la lengua. No es de extrañar que muchos músicos sufran al padecer esta patología, al no poder desempeñarse bien con el instrumento.

Qué es la Distonía Laríngea

En sí, hemos de destacar que se ven afectados los músculos de la mandíbula (pterigoideos laterales y digástricos anteriores), de la lengua, los faciales (orbicular y buccinador) y el platisma. Todos estos músculos son vitales, por ejemplo, para hacer sonar un instrumento de viento o para cantar. Esta patología puede afectar además a la masticación, al habla, a la deglución y a la expresión facial y producir discapacidad funcional.

Posibles causas y tratamientos

Existen numerosas causas que pueden propiciar esta enfermedad:

✔️ Una puede ser el uso de un tratamiento farmacológico previo para abordar náuseas, vértigos, ansiedad, esquizofrenia o depresión, concretamente con medicamentos que actúan bloqueando la dopamina en el sistema nervioso.

✔️ En algunas ocasiones, esta enfermedad puede darse a raíz de un Parkinson o de otras enfermedades asociadas. En estos casos, se hablaría de una distonía secundaria. tratamientos-distonia-oromandibular

✔️ Pueden heredarse las mutaciones genéticas que darían lugar a la aparición de la enfermedad. En ese caso, se hablaría de distonía primaria.

Con respecto a los tratamientos, puntualizamos que existen varios con alta tasa de efectividad. Con una terapia adecuada podemos conseguir, en definitiva, una mejoría significativa. Destacamos los siguientes:

✔️Se puede utilizar tratamiento con toxina botulínica sobre la zona concreta afectada. Este tratamiento produce relajación muscular sin afectar a los nervios que irradian la zona mandibular. En todo caso, es un tratamiento temporal que ofrece buenos resultados. Habría que repetirlo cada 3 o 4 meses.

✔️Con frecuencia se utiliza una férula dental para dar estabilidad a la mandíbula. Colocarla entre la mandíbula superior e inferior ayuda a la persona a mantener una mejor posición para controlar las contracciones musculares involuntarias.

✔️ Se puede someter a neurocirugía para tratar el área del cerebro asociada y afectada con la distonía.

✔️ Podemos utilizar fármacos anticolinérgicos para bloquear los impulsos periféricos nerviosos. Asimismo, determinados medicamentos, como trihexifenidilo, diazepam y clozapina, también pueden ayudarnos a controlar este trastorno.

Especialistas en tratar la distonía focal

Lo que está claro es que el tratamiento temprano de la distonía oromandibular puede ayudarnos a disminuir la probabilidad de complicaciones, especialmente para los músicos y profesionales afines. Se puede prevenir, por ejemplo, el llamado síndrome de la articulación temporomandiblar. Por eso, como la distonía oromandibular es una alteración que puede alterar la calidad de vida de cualquier persona, en nuestra empresa nos esforzamos por aportar soluciones adaptadas a cada paciente.