Los síntomas de la distonía cervical son muy variados. Van desde dolor en el cuello, rigidez del músculo esternocleidomastoideo, una postura anómala y dolor de cabeza hasta, incluso, un temblor en la zona afectada. Sin embargo, debemos valorar cada caso en particular y establecer un diagnóstico con su correspondiente tratamiento médico.

>> Causas de la distonía cervical

Qué es y qué síntomas produce la distonía cervical

Antes de nada, tenemos que aclarar que la distonía cervical o tortícolis espasmódica es un tipo de distonía focal (aquella que afecta a una sola parte del cuerpo o un músculo en concreto). Además, no debemos confundirla con la tortícolis producto de una mala postura al dormir, puesto que esta es transitoria y desaparecerá en unos días.

Esta afección es una contracción involuntaria de los músculos del cuello, lo cual provoca dolor y rigidez en la zona. Es, además, una enfermedad neurológica crónica que afecta, sobre todo, a mujeres de mediana edad. No tiene cura, aunque sí existen distintos tratamientos para reducir sus síntomas y hacer que el paciente tenga mayor calidad de vida. Sus causas no están claras: podría tratarse de un defecto congénito o una predisposición genética.

Entre los síntomas más destacados de la distonía cervical están:

✔️ La contracción excesiva de una parte del cuerpo. En este caso, es el cuello y los músculos que lo componen.

✔️ Posturas anómalas. Por ejemplo, inclinar el cuello hacia un lado o el mentón hacia delante o hacia atrás. Por lo general, en la distonía cervical se inclina el mentón hacia el hombro.

✔️ Dolor y deformidad articular y muscular.

✔️ Trastorno del movimiento. Por ejemplo, el temblor.

✔️ Dolor de cabeza. La contracción es tan grande que la molestia y el dolor pueden llegar hasta la cabeza.

✔️ Movimiento limitado de la zona. Será muy difícil mover el cuello hacia el lado contrario al que está orientado por la distonía.

✔️ Rigidez del músculo esternocleidomastoideo.

Tratamientos de la distonía cervical

En ocasiones, podemos suministrar analgésicos para el dolor. También podemos inyectar toxina botulínica en el músculo contraído. Sin embargo, no es lo ideal porque lo único que hacemos con este tratamiento es ocultar el verdadero origen de la enfermedad en vez de atajarlo desde la raíz.

Existe un tratamiento de reconducción emocional o sensoriomotora. Este se encarga, en primer lugar, de eliminar el detonante de la tensión. Y, en segundo lugar, de reducir el sobredimensionamiento del esfuerzo inconsciente que hemos desarrollado. Todo ello se lleva a cabo sin la intervención de medicamentos como ansiolíticos, relajantes musculares ni bótox.

Nuestro especialista

El profesor Joaquín Fabra y su equipo son especialistas en el tratamiento de esta enfermedad, que afecta especialmente a los músicos. Contáctanos si tienes síntomas de distonía cervical y estaremos encantados de atenderte.